Te has preguntado qué pasa con el rendimiento de tus empleados?

¿Cómo es posible mejorar su desempeño diario?

¿A qué eventos o situaciones puedes atribuir los fracasos en la atención al cliente?


Estos y otros problemas pueden ser resueltos simplemente con establecer una comunicación y relación asertiva con tus empleados y otros grupos de interés de tu empresa.

Es simple, todas las personas tenemos emociones, aquellas píldoras energéticas que nos mueven o nos frenan para realizar actividades de la vida diaria; Díaz, (2010) lo resume en esta ecuación: Emoción = e + moción = energía en movimiento.

Las emociones son elementos energéticos que impulsan a nuestro ser para pensar, decir o hacer en el tiempo, el espacio y las circunstancias; a la vez, la e-moción es un “golpe” de fuerza que está presente en todas las relaciones y conversaciones que establecemos en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Por ello cuando nos comunicamos entre sí, las personas, cualquiera sea nuestro papel, solemos usar las emociones como guías de esa comunicación. A menudo el problema se presenta en la forma en que manejamos las emociones; entonces, si tenemos un disgusto en casa en la mañana, vamos al trabajo alterados y allí, a lo sumo, convertimos nuestro día en el peor de todos.

Contagiamos a otros y ellos también luchan con sus propias emociones. Entonces… ¿qué puede hacer un líder de equipo, un motivador, un jefe, para lidiar con este problema? ¿Cómo actuar para no afectar el desempeño laboral y la atención al cliente? La respuesta: aprender a gestionar las propias emociones y establecer una comunicación asertiva con el equipo.

Algunos tips son fundamentales y se resumen en “No tomarse nada personal”. Según Miguel Ruiz, no tomarse nada personal implica mantener atención en nuestras propias emociones y reacciones.

No tomarse las cosas personalmente implica reconocer que cada ser vive las emociones de manera diferente y así mismo las procesa y aunque la situación implique que dirija hacia mí su emoción con palabras o actos no debo recibirlos porque no son en contra mía.

También es importante establecer canales de comunicación claros y abiertos en los que sean reglas la escucha activa, un lenguaje respetuoso y espacios para conversar y buscar soluciones rápidas a los inconvenientes. Actuar con serenidad y prudencia; responder violencia con violencia no desaparece el problema, lo aviva y esto afecta nuestras relaciones laborales e interpersonales.

Aprender a decir NO y guardar silencio cuando sea necesario. Estas y otras opciones para comunicarnos asertivamente y liderar nuestros equipos de trabajo con sabiduría, si quieres saber más sobre cómo puedes gestionar las emociones de tu equipo de trabajo puedes revisar nuestro curso en www.innovalo.org allí serán ampliados y trabajados a profundidad, te invitamos para aprender juntos a construir canales de comunicación adecuados que beneficien la eficiencia y la eficacia de tu empresa.

¡Te esperamos!