Durante los últimos años se ha incrementado la certificación de las empresas con respecto a los Sistemas de Gestión, los cuales orientan a la estandarización de los procesos internos de las organizaciones.


Cada vez es más frecuente escuchar que salió una nueva norma de estandarización y que las empresas empiezan a trabajar, de acuerdo a su sector económico y posibilidades, en la implementación de un nuevo sistema de gestión.

Aunque este tipo de certificaciones no se consideran como requisitos legales, si se han convertido en “exigencias del mercado” para las compañías que esperar ofrecer sus productos o servicios y que esperan ser reconocidas, pues los clientes potenciales prestan especial atención a las garantías que la implementación de estas normas genera para cualquier negociación.

La implementación de un sistema de gestión sitúa al hombre como foco de atención del proceso, por tal motivo es fundamental que la administración se preocupe por crear un ambiente propicio para que la gente desarrolle su fuerza de trabajo y se sienta comprometida, motivada y alineada con las metas de la organización y la implementación del sistema.

De acuerdo con lo anterior, para implementar un sistema de calidad es fundamental que exista un compromiso radical de todos los miembros de la empresa, especialmente de la alta gerencia, ya que al ser ésta la cabeza visible de la organización debe ser quien promueva el desarrollo del sistema.

Este compromiso asociado al trabajo en equipo permite alcanzar objetivos propuestos con los cuales se beneficia toda la empresa. El trabajo en equipo es una de las principales características de un sistema de calidad, ya que ayuda a aumentar la cohesión del equipo y establece mejores relaciones de cooperación entre las personas que integran la organización.

Para facilitar lo anterior se requiere de las áreas de recursos humanos inviertan sus esfuerzos en generar espacios que permitan que los empleados estén enterados de lo que sucede con el sistema de gestión y sean conscientes de la importancia de su participación en este proceso, la motivación y el compromiso son factores determinantes para el avance del sistema.

Una adecuada dirección del recurso humano logrará la motivación suficiente para llevar a las personas a producir ideas innovadoras, a través de la generación de un ambiente propicio que a la vez fomente el liderazgo creativo y la aceptación al cambio, además se hace necesario que el personal se mantenga preparado e informado acerca de los cambios que están sucediendo,

Por tal motivo es importante tomar conciencia de los efectos que está sufriendo la administración del recurso humano de las empresas a raíz de la implementación de los sistemas de gestión, ya que aún después de adquirida la certificación, es común encontrar empresas donde el proceso ha sido plasmado sólo en documentos y no se le ha dado la prioridad que aquel merece.

Las normas para la implementación de los sistemas de gestión son una gran herramienta para la optimización de los procesos y el mejoramiento continuo en todos los niveles de la organización.

No hay que olvidar que, si las personas son el recurso más valioso de las organizaciones, son éstas las llamadas a garantizar el éxito de la implementación de estos sistemas, por lo que se debe aprovechar para desarrollar el conocimiento y las habilidades de los empleados.